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LECTURA UNIVERSAL DEL
QUIJOTE
Este
diecinueve de abril último pasado, posiblemente a la misma hora
mágica crepuscular, las ocho de la tarde, en que el genial
Miguel de Cervantes moribundo redactaba su última dedicatoria,
la del «Persiles», a su benefactor amigo el Conde de Lemos:
He aquí el nombre, nacionalidad y circunstancia de las personas
que tuvieron la
deferencia de colaborar en tamaña y singular empresa:
Isabel
Zamorano, alcaldesa en
funciones, leía en castellano;
José Domingo Vales Vía, en gallego;
Olga Cerdeño Poyo, en catalán;
María Emma Grilli Agrese-Igor, en euskera;
Vicente Ruiz Rubio (párroco de Esquivias), en latín;
Esther Zamorano (concejal de Cultura), en latín
macarrónico;
Gaspare Rapicano, en italiano;
Adela Alegre Elena, en francés;
Celia Mendes Galante, en portugués;
Elizabeth
Fritschle (consejera de Asuntos Políticos de la Embajada de
EE. UU. en España), en inglés americano;
Ali Tokchan, en turco;
Liliana Gutu Buscataru, en ruso;
Olimpiu Godia, en rumano;
Nenita Zafe Tabor, en tagalo;
El Arbi Rabii, en árabe;
Fernando Martínez Garrido (invidente), en braille;
Lixio Zhoy, en chino;
María Lobato Ezquerra, lenguaje de sordomudos...

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