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FUENTE
DE CARLOS IV Situada
en la Plaza Mayor. Realizada por orden del rey Carlos IV en 1791 en
“beneficio de la salud pública”.
Antiguamente
se utilizaba como abrevadero para el ganado. El agua que sale continuamente a
través de dos tubos, procede de una conducción subterránea, que por medio
de tuberías se trae desde las afueras del pueblo. Es
de estilo neoclásico, al igual que dos de los edificios más importantes de
Esquivias después de la Casa de Cervantes: el Convento y la Iglesia. Tiene
planta
semicircular y está adosada a una vivienda. Se construyó con grandes
sillares de piedra blanca de Colmenar. El frontal está rematado con una
cornisa en la que destacan los dos pináculos de bola que se alzan a ambos
lados.
Antiguamente
el Paseo de los Alamos era un arroyo y en lugar de esta fuente había otra
que abastecía a los vecinos y servía como lavadero. En
la Segunda parte de El
Quijote Cervantes cuenta que, entrando un paje de la Duquesa al pueblo para
buscar a la mujer de Sancho y entregarle una carta donde le comunica que su
marido es el Gobernador de la Ínsula Barataría, se dirigió a las mujeres
que estaban lavando aquí en la fuente grande y les preguntó si en este
lugar, vivía una mujer llamada Teresa Panza, mujer de Sancho, escudero del
Caballero D. Quijote. Entonces se levantó una muchacha que estaba lavando y
dijo: “Esa
Teresa Panza es mi madre y ese Sancho es mi padre y el Caballero D. Quijote,
nuestro amo”. En
ese mismo capitulo Teresa Panza le escribe una carta a su marido Sancho muy contenta porque ya es gobernador de
la ínsula y contándole todos los chismes del pueblo. Le dice que le envía
unas bellotas a la Duquesa, que seguramente recogería en cerro ya que en esa
época sabemos que estaba plagado de encinas. También aprovecha para decirle
que la fuente se secó
y un rayo cayó en la picota, así lo cuenta textualmente en el Quijote.
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